Frente al aire soberbios árboles caricias de plumas hojas atrapadas en fracciones de fuego cielo desesperado roja extensión tras el mar de lirios y violentas sogas de los pensamientos oh suspiros sobre dos aros de rueda melancólica mirada viejo traje pájaros y olor errante de azucenas quién permite sendas cuerdas piedras y parajes de girasoles amarilla inmensidad campos donde estoy llorando el recuerdo de una ventana los cantos junto al arroyo olvidado con las manos frías.